¿Qué queremos lograr?

La meta de todo el discipulado es que el discípulo llegue a ser un “hacedor de discípulos”. Cuando el proceso termina, el “discípulo” ya es un “discipulador” (uno enviado con la misma misión que Cristo tenía y todavía tiene). O sea, el discipulado termina cuando el cristiano ya es un “misionero a su metrópoli”.

Usaremos el patrón del ciclo de desarrollo de un árbol para describir las etapas del proceso de discipulado:

1. Membresía

Aprendemos acerca de nuestra salvación, misión de vida y pertenencia en esta iglesia local. leer más

2. Madurez

Para desarrollar la madurez, hay que enfocarse en las disciplinas y el conocimiento necesarios para desarrollar un carácter cristiano. leer más

3. Ministerio

Exactamente como cada miembro del cuerpo físico tiene una actividad propia en el mismo cuerpo, cada miembro de una iglesia tiene una actividad propia allí. leer más

4. Misión

Aunque cada cristiano puede tener un ministerio en la iglesia que es diferente, todos tenemos la misma misión de vida – es la misma que Cristo tenía mientras que estaba en la tierra: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Lucas 19.10 leer más

5. Magnificar a Dios

Todo lo hacemos para glorificar a Dios mientras estamos aquí en la tierra. leer más